Hoy iba en un autobús vía al trabajo. A medio camino se subió una señora mayor, así que me le di el asiento, y antes que pudiera levantarme me preguntó: ¿Eres venezolano? Le dije sí. Ella me respondió: Se nota, ustedes son así, tan amables, tan decentes.
Qué orgulloso me sentí.