Los últimos 20 años de la historia de Venezuela han sido como una inmensa montaña rusa. Hubo ciertos periodos de bonanza económica, un buen día salió en todas las noticias de todas partes que éramos el país más feliz del mundo.
De pronto el panorama cambio, comenzó la peor crisis económica jamás vivida. El viernes negro de los años ochenta que tanto fue recordado y criticado ahora es sólo un recuerdo ya no tan malo en comparación con lo que ahora vivimos.
Lo cierto es que ahora nuestro amado país se encuentra desolado. Muchos de nuestros compatriotas han emigrado a diversos países dejando familias divididas, ansiosos de que desde el exterior ya sea para que también puedan emigrar o simplemente para que puedan comer.
Nos sentimos como zombies caminando arrastrs buscando alimentos a buen precio, efectivo para comprar más económicos, desesperados por tener esperanzas.
Ante tal panorama sólo tenemos dos opciones sucumbir ante la depresión o luchar contra ella tratando de buscar la forma tratando de cumplir aquel viejo dicho "al mal tiempo buena cara" y no dejar que las circunstancias que nos rodean decidan como debemos sentirnos.
Si hay algo que nos caracteriza a los venezolanos es nuestro buen humor y las ganas de "echar pa' lante".
No perdamos la fe, Dios no se ha olvidado de nosotros. Ánimo! Todo mejorará!s