Actividad física durante el embarazo
Inicialmente, Una dieta sana y equilibrada es importante en todas las etapas de la vida, pero todavía lo es más durante el embarazo. La dieta materna debe proporcionar la suficiente energía y nutrientes para satisfacer las necesidades habituales de la madre y del feto, así como permitir que la madre pueda almacenar los nutrientes necesarios para el desarrollo fetal y la lactancia. Las recomendaciones alimenticias para las mujeres embarazadas son, en realidad, muy parecidas a las de los demás adultos, pero con algunas excepciones significativas. La recomendación más importante es seguir una dieta sana y equilibrada. En concreto, las mujeres embarazadas deberían intentar consumir alimentos ricos en hierro y ácido fólico.
Es importante resaltar que la mujer pasa por diversos cambios durante el embarazo, y por ello la importancia de tener una buena alimentación; el cuerpo experimenta cambios de todo tipo así como cardiovasculares, respiratorios, endócrinos y metabólicos. Como si todo esto fuera poco, se gana peso, Ahora bien, para contrarrestar este último hecho y para acompañar los innumerables cambios que se producen en el organismo es fundamental realizar algún tipo de actividad física, que es muy beneficiosa ya que ayuda a prevenir o reducir la aparición de estrías y varices, y a reducir muchos dolores frecuentes en el embarazo como el dolor de espalda. También La gimnasia durante el embarazo ayuda a quemar las calorías que no se necesitan para el bebé, lo que hace que la madre no aumente exageradamente de peso.
Por otro lado, los ejercicios mejoran la circulación, la tonicidad muscular, dan más flexibilidad, más resistencia y devuelven la figura más rápidamente una vez que el bebé haya nacido. Esto por su parte hará sentir a la madre más segura de sí misma porque lucirá mejor y se sentirá bien consigo misma. El parto va a requerir muchas energías y al estar en forma se puede sobrellevar mejor. Además la madre se recuperará mucho más rápido en el postparto.
Todas las preocupaciones, las ansiedades y los cambios del estado de ánimo que el embarazo trae consigo son los culpables del estrés y las tensiones que son perjudiciales para la madre y para el bebé, ya que provocan contracturas musculares, dolores de cabeza y espalda. Otros de los beneficios de la actividad física es que hace que la madre duerma mejor. Mientras el embarazo va evolucionando el sueño va desapareciendo porque la madre no puede encontrar una posición cómoda para dormir. El ejercicio la cansará lo suficiente como para que caiga en la cama y duerma de corrido toda la noche.
Para finalizar, Tan importante como seguir una dieta sana y equilibrada durante el embarazo, es mantenerse físicamente activa, fomentar la salud y el bienestar general. Los estudios dedicados a observar los efectos de la actividad física de la madre sobre el resultado del embarazo han sido desiguales, pero hay pocas pruebas de que un ejercicio moderado pueda tener efectos adversos sobre la salud de la madre o del feto. Los estudios sugieren que ejercicios aeróbicos practicados con regularidad durante el embarazo ayudan a mejorar o mantener un buen estado físico y una buena imagen. Se recomienda a las mujeres embarazadas que continúen con la actividad física habitual mientras se sientan cómodas, y que intenten mantenerse activas en el día a día, por ejemplo, paseando. La natación es un tipo de ejercicio particularmente apropiado, aunque se recomienda evitar actividades físicas intensas o enérgicas durante el embarazo.