Terminó el diálogo en Barbados, y en Venezuela cobran nuevos aires la posibilidad de una incursión militar, tal vez sea una ilusión para unos, pero para el gobierno es su mayor temor, y para el común del venezolano, es un peligro porque las víctimas civiles se contarían por miles.
Lamentablemente, la crisis humanitaria es una realidad en Venezuela, quienes añoramos salir de esta crisis, preferimos no dejar morir la esperanza, y seguir aupando a la sociedad civil a las calles de Venezuela.
Quienes no aguantamos la crisis, preferimos resistir, porque nada es eterno, y este gobierno, el algún momento debe terminar.
Avanti, avanti, escribo desde mis ganas de abrazar a mi bandera en una tierra libre.
A veces lloro, lo admito, pero no delante de mi hijo.