Ciudad Bolívar - Venezuela
*"Amo mucho las puestas de sol. Vamos a ver una puesta de sol..."* decía el Principito, y eso era porque le gustaba la tibia dulzura de estas, es muy fácil entenderlo cuando te detienes un momento a observar. Desde la primera vez que tuve la oportunidad de estar tan cerca del Río Orinoco quede hipnotizada, es inevitable querer capturar ese momento.
"Cuando se esta tremendamente triste, se aman las puestas de sol." Y he de admitir que lo estaba pequeño Príncipe, pero cada vez que veo una puesta de sol recuerdo tus palabras.
Si el Principito estuviera en Venezuela se enamoraría de las puestas de sol en el Río Orinoco y es que ¿cómo no admirar tal majestuosidad? Es imposible no sentir su calidez abrazándote el alma y acariciando desde tus más profundas tristezas y llenando tu cuerpo de las más puras alegrías, consolándote.
Foto tomada en Febrero del 2018 por un Huawei c8