En Estambul hubo un encuentro entre dos carniceros, uno le servía carne de cordero que tasajeaba a otro voluminoso carnicero que asesina venezolanos y baila sobre el dolor de sus familias
En Estambul hubo un encuentro entre dos carniceros, uno le servía carne de cordero que tasajeaba a otro voluminoso carnicero que asesina venezolanos y baila sobre el dolor de sus familias