¡Soledad! Eso es lo que escucho y veo.
Antes se veían tan pequeños, ahora solo hay vacío y soledad, desanimo e impotencia, las ganas disminuyen y los pasillos cada vez se ven más grandes, pues quienes los llenaban, esas almas hambrientas de conocimiento y deseo de superación, tuvieron que dejar sus sueños para buscar un futuro mejor, es triste que tenga que ser mas allá de nuestras fronteras, pero es más triste ver como destruyen Venezuela. Los que quedamos intentamos dar lo mejor, pero para muchos lo mejor es decir ADIOS.