En vista de los acontecimientos delictivos que últimamente se están suscitando en contra de los taxistas, me veo motivado como ciudadano, a expresar mi opinión a través de este artículo acerca de una idea que ya hace tiempo se ha venido implantando con una experiencia positiva en muchos países del mundo.
En primer lugar: ¿Que pasaría si se les asignara a cada taxista un Terminal de Punto de Venta? en el que no se maneje el dinero en efectivo entre las personas que decidan usar el servicio sino que también el cliente tenga la oportunidad de cancelar la carrera con su tarjeta de débito y de esta forma se estarían resguardando tanto el cliente como el taxista de ser víctima de un asalto para robarle su dinero en efectivo. En algunos países desarrollados como España, ya se está usando esta modalidad de TPV (Terminal de Punto de Venta), dando la oportunidad al cliente de cancelar mediante pago con tarjeta de débito e incluso crédito; Por supuesto algunos taxistas pueden mostrarse reticentes con este sistema electrónico por las comisiones que les quitaría la empresa que instale dichos puntos por cada transacción realizada, pero si lo vemos desde el punto de vista de la seguridad, comodidad, y calidad del servicio, sacaríamos muchos aspectos mas positivos, que negativos. No sería obligatorio usarlo, pero si se implanta este proyecto desde el inicio, y es aceptado por la mayoría de los taxistas, seria cuestión de poco tiempo para que vaya disminuyendo la situación delictiva en contra de los taxistas y clientes, no solo por los asaltos, también disminuiría la circulación de billetes falsos por éste medio, contribuiría notablemente al incremento de usuarios de éste servicio y serviría como ejemplo para otros estados. Éste sistema sería implantado con el objeto de facilitar el abono de la carrera a los usuarios que viajan sin dinero en efectivo o que llevan billetes "grandes", lo que hace imposible dar cambio, muchos taxistas optarían por instalar sistemas TPV (terminal punto de venta) en sus vehículos, para que se pueda pagar con tarjeta, ya sea de débito o de crédito aunque el importe sea pequeño. Además de resultar más cómodo para los clientes, es un sistema con el que se ganaría en seguridad, pues, al no llevar dinero en el interior del carro, disminuye el riesgo de robos e intimidaciones. Incluso, portar el distintivo de cobro electrónico en la ventanilla de un taxi es un modo de disuadir a los ladrones.
Hago un llamado a la sociedad civil, a las autoridades bancarias, a las autoridades estatales, y a todo aquel que lea este artículo, a que piense en los beneficios de esta increíble idea que ya ha sido implantada en otros países con éxito.
Por una sociedad segura y de progreso.