Este sería el titular perfecto luego de unas elecciones que no sabemos en que fecha se realizarán, pero que ya nos dejaron claro que deben desarrollarse antes del 30 de abril, según mandato de la Asamblea Nacional Constituyente, la "plenipotenciaria".
En caso de que ese titular impregne con tinta las primeras páginas de los pocos diarios que aun circulan en Venezuela, queda preguntarse: ¿Qué viene después?
Coloco unos puntos claves que el nuevo presidente (según el titular) deberá tomar en cuenta luego de ganar las elecciones:
Trabajar junto a las Fuerzas Armadas, quienes por mucho tiempo han estado al frente de organismos y empresas del Estado. Además, acusados en reiteradas ocasiones de ser quienes controlan el contrabando de cualquier mercancía en las fronteras.
Afrontar el rechazo internacional que se mantuvo desde el inicio por el hecho que las elecciones fueran adelantadas por la ANC, lo que impidió que los comicios fueran “transparentes y creíbles”.
Superar la enorme crisis económica, un parque empresarial e industrial en quiebra y sumado a esto, la inexistente mano de obra producto de la diáspora venezolana.
Lidiar con 18 gobernadores y 295 alcaldes adeptos al anterior presidente.
Gobernar junto a la "Plenipotenciaria", (por mí, considerado el punto más importante), una Asamblea Nacional Constituyente que desde su creación no ha dejado de hacer y deshacer lo que le viene en gana.
Este ultimo punto me genera varias interrogantes:
- ¿La ANC podría revertir cualquier resultado electoral en caso de no resultar a su favor?
- ¿Dejará de ser una piedra de tranca ante cualquier decisión o mandato del nuevo presidente (según el titular)?
- ¿Se dedicarán (por fin) a modificar los artículos de la Constitución para colocar trabas o acortar el periodo presidencial?
Cualquiera de estos puntos e interrogantes deben ser analizados previamente, la política en Venezuela no puede seguir dando pasos y teniendo como filosofía el "como vaya viniendo, vamos viendo".
El actual gobierno ha dejado bien claro que cualquier paso que avanza, está muy bien planificado, analizan las posibles reacciones e incluso como contrarrestarlas.
Cosa que luego de 18 años la oposición venezolana no ha sabido entender y enfrentar, dejándose llevar por la búsqueda de candidaturas, cargos y negocios.
Este 2018 no será la diferencia en la política venezolana, pero lo que si es cierto, es que de aquí al 30 de abril cualquier cosa puede suceder y las noticias estarán llenas de titulares muy llamativos como el de esta publicación.