Apreciados amigos
Este 27 de junio se "celebró" el Día del Periodista en Venezuela, pero como el ejercicio del periodismo se ha criminalizado por parte del gobierno nacional desde que llegó al poder el fallecido Hugo Chávez y hasta la actualidad con Nicolás Maduro, esta fecha se ha convertido en un día para alzar con mayor fuerza la voz silenciada del venezolano con una libertad de expresión y de prensa censurada, sesgada, cercada, limitada, perseguida, anulada, siempre y cuando no sigas la línea editorial, política y partidista del gobierno.
Desde cierres de medios de comunicación, censura de programas, de personas u opiniones y la agresión verbal y hasta física a periodistas, reporteros y camarógrafos son parte de los hechos protagonizados que han marcado la labor comunicacional de los valientes periodistas de Venezuela.
La sociedad civil consciente de la falta de libertades en el país, se ha sumado infinidades de veces junto a los profesionales de la comunicación para reclamar lo que también han perdido, LIBERTAD DE PRENSA, por consiguiente LIBERTAD DE EXPRESIÓN.
En definitiva, esa sociedad es la que nos impulsa a continuar con una labor que nació hace cientos de años, con el fin de alzar las voces de quienes son oprimidos por el régimen o gobierno de turno. El celo social debe estar presente en cada periodista y la denuncia seguirá siendo útil cada vez que sea necesaria para defender y ayudar a garantizar los derechos de la sociedad.
La censura y la mordaza son incentivos para no callar, cada ley y normativa que impone el gobierno para obligarnos a hacer silencio no pueden con nuestra determinación de estar del lado correcto de la historia. Cada atropello, cada insulto, vejación, lejos de intimidarnos nos fortalecen. No dejaremos sola a la sociedad a quien servimos. No dejaremos los espacios solos aunque el Estado pretenda tener la hegemonía comunicacional. Aunque a veces parezca que ya no nos queda terreno, si lo hay y por eso el régimen nos ataca y persigue aún.
Nos tiene miedo, somos un poder y muy fuerte.
Todos unidos, sociedad civil y periodistas, continuaremos denunciando las faltas de la dictadura no convencional que impera en Venezuela.
Así que, sin miedo seguiremos y no vacilaremos, habrá quienes se rindan pero son menos los débiles y más los fuertes. Somos más los valientes comprometidos con el país y por eso nos persiguen.
Entonces, a todas estas ¿Qué es mejor?... Ser o no ser PERIODISTA EN VENEZUELA.
Si lo es, para quienes ejercemos con pasión y amor desde cualquier trinchera.
¡Gracias por visitarme!