Hace poco caminando por la calle me encontré con esta señora la cual se encuentra en una situación muy deplorable la cual me causo de inmediato mucho dolor pues la señora me recordó a mi abuela.
Me pareció estar esperando o pidiendo un milagro del cielo, alguna luz de esperanza que iluminara su vida y la sacará de aquella situación de pobreza extrema en la que se encuentra.
Lamentablemente ya se ha convertido en algo cotidiano en Venezuela ver personas en la calle, comiendo de la basura, durmiendo en cartones, pidiendo dinero o comida y al igual que la señora de la fotografía esperando un milagro