
Siempre que puedo disfruto la mañana con un café en mano, admirando mi entorno independientemente del lugar. El café de la mañana me recuerda nuevamente el AGRADECER ESTAR VIVO, por eso no me importa el lugar donde este, siempre sera un buen momento para dar gracias por mi existencia, por una nueva oportunidad donde tengo el poder de decisión sobre el que hacer conmigo haciéndome responsable de mis acciones, son 1440 minutos gratis que tengo cada día por el simple hecho de estar.
Por eso siempre, con mi café en mano cada mañana sera un buen momento para agradecer el estar vivo.
PD: Debo destacar que el hecho de poder tomarlo mientras observo el Ávila es un plus para mi tranquilidad.