Cuando tenia la edad de 7 años, mis padres siempre quisieron que practicara algún deporte, por lo que empezaron a inscribirme en varias actividades con la finalidad de acertar con una que me gustara.
- Después de pasar por 3 deportes, elijo quedarme en natación.
Estuve en esta disciplina durante 12 años, la cual me desempeñe en nado de distancias largas y aguas abiertas. Existen muchos campeonatos celebrados en el año, mi familia nunca fue de esas adinerada pero nunca faltábamos a ninguna competencia, mis padres se esforzaban para que pudiera participar en todas, pero el bajo presupuesto con el que viajábamos nos llevaba a nunca permanecer junto con el grupo, aunque tampoco quedamos solos, siempre había una o dos familias con la misma situación que nosotros y terminábamos juntos.
Para nosotros nos tocaba la "PEOR" parte, salir a tomar un autobús, caminar de paradas en paradas o caminar de noche hasta el lugar donde nos hospedábamos . mientras que los demás andaban en un bus privado que los dejaba y los buscaba en el hotel.
Coloco entre comillas la peor parte porque ahora entiendo que fue la mejor parte. Andar de esa manera en la calle y no con las comodidades de los otros , aprendimos a andar por la ciudad y siempre aprovechamos de conocer lugares, muchas veces ni buscábamos si no que esos sitios turísticos como plazas, Iglesias, miradores, o algunas bellezas naturales aparecían en nuestro camino.
Nos divertíamos , Aprendíamos cosas nuevas , hasta sustos también pasábamos pero siempre Dios estaba con nosotros y siempre resolvíamos . Nuestros cuentos siempre eran entretenidos a la gente le encantaba escucharnos.
sin darme cuenta con la natación vivimos una vida algo mochilera, cada viaje, cada competencia fue única, aprendí que la comodidad no siempre es lo mejor , salir de ella te ayuda a madurar un poco mas a resolver rápido y sobre todo a avalorar todo lo que tienes a tu alrededor.
- Foto: de mis pertenecías