La cuarentena es flexible y sólo nos queda volver a dónde fuimos, tomando siempre las medidas necesarias.
Y la estanción por fin se despide con una estruendoso salida, nuevos y viejos amores, amigos, recuerdos y deseos van zarpando en los mares de nuestras mentes.
De vuelta a la rutina pero con una pizca de condimento dado por estos meses y sus experiencias que nos trajeron.
Hoy me levanto temprano, tomó un vaso de leche mientras veo las noticias, el desayuno hecho de mis manos, servido y listo para comer, paso toda mi mañana siquiera recordando donde dejé cada útil escolar, me arreglo para irme a la universidad y aunque todo parezca igual como siempre me miro al espejo y mi cara ha cambiado, recuerdos tanto dulces como ácidos y una bufanda; en sentido figurado de besos me acompaña en mi viaje.
José Alejandro Croes