Esa noche oír caer las nueces desde el nogal,
escuche los consejos del reloj de péndulo,
supe que el viento vuelca una copa del cielo,
que la sombras se extienden y la tierra las bebe sin amarlas,
pero el árbol de mis sueño solo daba hojas verdes
que maduraban en el mañana con el canto del gallo.
Esta noche duermo bajo un viejo techo,
los ratones corren sobre el, como hace mucho tiempo,
pero se que no hay mañanas y no hay cantos de gallos,
abro los ojos, para no ver reseco el árbol de mis sueños,
y bajo el, la muerte que me tiende la mano.!!