Lo primero que bebemos buscar es el reino de Dios y su justicia, la existencia de afanes por necesidades indispensable como la alimentación, la vestimenta, es indiscutible, sin embargo Dios sabe lo que necesitamos, por lo tanto debemos entregar nuestro corazón a Dios a su reino y justicia, siendo fieles a su promesa, obedeciendo su voluntad, agradeciendo por lo que tenemos sin ser avaricioso. Dios es suficientes en todas las cosas por lo tanto no va abandonarnos.