Gracias por tu comentario, Jeferson.
El amor de los hijos es esa fuerza que te impulsa a seguir, incluso cuando el cansancio, el dolor de espalda o una mala noche te quieren frenar. Con su inocencia, siempre logran arrancarte una sonrisa y hacerte olvidar, aunque sea por un rato del caos del mundo exterior.
RE: Criar, Crear y Crecer: El Equilibrio de Ser Padre y Profesional en la Era Digital