Vivir en barrio nunca es fácil ya que sin importar la buena educación que te den tus padres siempre tendrás la tentación a la vuelta de la esquina, sin contar el peligro que se corre entre sus callejones, los enfrentamientos entre bandas armadas que te hacían tirarte al suelo y la policía que sin pena allanaba casas, pero vivir allí me hizo una persona fuerte de alma y de autoestima, vivir allí me motiva cada día seguir luchando por mis sueños y así salir de allí sin olvidar de dónde vengo. Al igual que yo conozco personas de barrio que quieren salir adelante, salir de ese sitio, personas con pensamientos grandes y esas personas son las que mantengo a mi lado. El nacer en un barrio no significa que deba morir allí, hay quienes nacieron con mucho dinero y deben esforzarse para conseguir las cosas, por eso es que cuando nos esforzamos y conseguimos las cosas que nunca tuvimos las valoramos aún más.