Apenas eran las 7:00 am cuando sentí golpes a mi puerta. Era un joven que traía en sus manos un pote plástico que no podía examinar muy bien. El joven evidentemente molesto y algo exaltado pregunto por mi hija, quien acudió prontamente a atender al chico en cuestión.
Yo, muy gentilmente lo hice pasar al pequeño porche de la casa y es cuando me percato del contenido del envase que traía en sus manos. Era una importante cantidad de popo de perro.
_ Mira chica _ Dice el joven dirigiéndose a mi hija_ ¿Quién puso este popo de perro en la acera frente de mi casa?
Yo, que aún no entendía lo sucedido me adelante a contestarle _¿No sería tu perro?
_ No, porque mi perro no hace sus necesidades frente a mi casa. _
_ Pues claro que no. Las hace frente a la mía. _ Responde hábilmente mi hija. Y termina aclarando para mí, que en la noche anterior el joven había sacado a su perro a dar un paseo para que hiciese sus necesidades. Mi hija, al observar que el inocente animal dejo su regalito en las áreas verdes frente a mi casa, le pidió que por favor recogiera el popo de su perro. A lo que el joven se negó, alegando que no existía ninguna ley que le prohibiera poner a su perro a hacer sus necesidades en cualquier lugar de la calle. Y se retiró con su mascota.
Mi hija un tanto consternada por la falta de consideración del chico, recogió con ayuda de una palita, el excremente del animal y la colocó justo en la acera frente a la casa del joven.
Terminada la explicación de mi hija, el chico dice de forma alterada y retadora además:_ Traeré a mi perro cada noche para que haga popo en el mismo lugar. Y quiero ver si va a seguir apareciendo en frente de mi casa. _
A lo que se le respondió con una lógica pregunta:_ ¿De Quién es el popo de tu perro?¿Tuyo o mío? _
Y así fue como mi retorno a Stemmit luego de más de una semana de ausencia, terminó siendo algo anecdótico. Quizá signifique algo, jajajajaja. Recordé a mi muy también anecdótico amigo
. :)
.
Todos mis escritos son de mi autoría.