La nieve caia cual granizo sobre nuestras cabezas, nuestro comandante como siempre rugia ordenes mientras escupia en nuestras caras la asquerosa comida que habia estado masticando. El sonido del viento quebraba mi espiritu que anhelaba el calor de la batalla, y la calides de una mujer en mi cama.
De pronto nuestra tediosa travesia hacia los paramos del norte se vieron interrumpidos por una emboscada, gritos de guerra, ansia de sangre... Si era esto lo que estaba deseando que sucediera, una flecha atraveso el ojo de nuestro lider , un hilo de sangre se deslizo por su cara al tiempo que envuelto en una ira endemoniada se avalanzaba sobre sus enemigos, descuartizando uno auno, mientras su agilidad se reducia, pasaron exactamente 10 segundos y callo al suelo dejando solo una charco de sangre sobre su rostro.
Una muerte digna dirian algunos de mis compañeros, otros no opinarian del mismo modo, tome mi hacha y carge hacia delante siguiendo el camino de destrucción que habian dejado frente a mi. El sonido del acero contra el acero, el olor a sudor y sangre, me hallaba en extasis, era como si hubiera nacido con el objetivo de estar en esta batalla de morir aqui.
Senti una sonrisa dibujarse en mi rostro, al tiempo que mis enemigos entraban en panico frente a mi, mis compañeros los estaban despedazando de forma salvaje cual si de bestias se tratase, ahogado en el frenezi solte mis armas y salte sobre un soldado con mis manos descubiertas, y lo golpee una y otra vez hasta dejar su cara totalmente deztrozada y su craneo hecho pedazos, escupi su cadaver y observe como sus compañeros atemorisados me miraban como si no fuera humano. Sonrei ante su desprecio, su temor, su odio y sus dudas. Me lavante y tome el cadaver, abri su pecho con su espada y deje su sangre caer sobre mi cabeza bañando mi cuerpo, aquella sensacion calida recorrio mi cuerpo al tiempo que observaba a las tropas enemigas vomitar.
Lanze el cadaver a uno de los soldados espectantes y corri hacia él, todos se retiraron de inmediato, tenian demasiado miedo para actuar, demasiado miedo para ser llamanos hombres, eran escoria putrida y grotesca, nada mas que cascarones vacios no aptos para la guerra, imbeciles todos y cada uno de ellos al retarnos, volvi mimirada hacia al soldado despavorido que tenia frente a mi, podia oler el hedor que provenia de sus pantalones, lo alce del cuello mientras me parecio escuchar que pedia clemencia. Yo solo podia sonreir, esto era lo que deseaba, lo que anhelaba,la sangre, la guerra... La Matanza.
Escuche los huesos de su cuello romperse al mismo tiempo que dejaba de luchar, mis compañeros llegaron tras de mi, podia notar esa mirada en sus rostros, eran como yo, bestias salvajes, nada podia detenernos, durante las batallas nuestra humanidad desaparecia, la compación, el miedo, elcansancio e incluso el dolor, todo desaparecia en pos de una sensación gloriosa de... Poder. Viviamos para esto, para matar, para arrazar con cualquier cosa que osara ser lo suficientemente estupida como para desafiarnos.
No paso mucho tiempo hasta que la blanca nieve fresca que cubria el campo de batalla, se tiño roja y se lleno de cadaveres, pero no los matamos a todos, mis compañeros querian hacerlo, pero a estas alturas yo no deseaba acabar con esto, anhelaba más, por ello salve la vida de ese joven soldado, y escupiendole en la cara lo envie a casa con un mensaje de neustra parte, "Aquellos que deseen ver la cara de la muerte antes de tiempo y tengan la osadia de llamarse a si mismos hombres, encuentrenos en el paso helado en 24 horas. Los que deseen esperar nuestra llegada cual cobardes... no esperen compación", al escucharlo los que apartir de ese momento serian mis hombres, rieron, interrumpi la risa del mas cercano con un puño en su boca que lo tiro al suelo.
"Ahora soy su lider", dije triunfante, " me seguiran al hogar de estos bastardos, es hora de quemar sus casas, robar sus riquezas y violar a sus mujeres", un grito unanime de aceptación inundo el aire, "Hoy los Dioses se han glorificado en nuestro baño de sangre, pero la batalla de mañana sera mas gloriosa que cualquiera que hayamos luchado, ¡El llamado a la batalla es hoy!, ¡Por Vallhalla!"