“Tratados y Sermones” - Maestro Eckhart-
¡Saludos apreciados Steemians, les deseo para mayo días llenos de prosperidad!
Llegamos a mayo en el calendario y una gran mayoría lo asocia con la madre y la mujer; quizás sea por la primavera en pleno, que trae el mensaje de la fertilidad y la vida para el planeta. En estas breves líneas me desviaré un tanto para observar a las vírgenes. -Observemos a las Sibilas de la antigua Roma y, a Artemisa de la mitología, bienvenid@s...
En el diccionario de conceptos.com, se dice que virgen es alguien o algo que se conserva en estado de pureza u original; ese alguien, esa fruta, ese elemento, aún no ha sufrido procesos de cambio o transformación. Artemisa por ejemplo en la mitología es una mujer joven, que decidió internarse en los bosques para proteger los animales de la caza y de quienes querían mantenerse vírgenes y puros; ella misma renunció al matrimonio con dioses o con mortales.
Hija de Zeus y Leto, hermana gemela de Apolo. Es conocida como una cazadora, con escasas vestimentas, con arco y flecha. Las sibilas tuvieron otra causa; se consideraron sabias y les atribuyeron conocimientos proféticos. Por ahí en la historia hay documentación de sus predicciones y predicaciones, que tocaban a todos los escenarios de la sociedad. El escritor Paolo Coelho cuenta que cierta vez estas astutas hechiceras como las llamaba Tiberio…
…Llegaron con nueve libros escritos por ellas, prediciendo el futuro de Roma. ¿cuánto cuestan? – preguntó el arrogante emperador- cien monedas de oro- fue la respuesta de las sibilas. Tiberio de inmediato las expulsó de su presencia. Las sibilas quemaron tres de los tomos, y al tiempo regresaron con el mismo sermón. ¿qué precio tienen ahora, dijo el emperador? -cien monedas de oro- Tiberio se río, y ordenó: -sáquenlas de mi presencia-
Lleno de furia dijo, a sus sabios: -pagar lo mismo por sólo seis, ni de riesgos- Las hechiceras fueron y quemaron otros tres libros de su sabiduría. Al paso de los meses regresaron al palacio de Tiberio, con el mismo cuento. – ¿y ahora qué valor les dan? -cien monedas de oro, le cuestan- respondieron una vez más- El emperador mordió la curiosidad, terminó pagando, las cien monedas, para saber que le esperaba a su imperio; quizás recordó que el arte de vivir está en no regatear con las señales.
A estas damas o brujas, como también se les conocía, se las consideraba seres especiales; pues les atribuían dotes sobrenaturales de inspiración divina. Las sibilas se mantenían vírgenes, pues sólo así podían mantenerse puras para recibir revelación y profetizar. ¿mitología, creencias o realidad? Ayúdame a discernir y ahondar el tema, si conoces más historia. ¡Por lo pronto en espera de comentarios, deseo que el mes de mayor les entregue muchos abrazos, aunque sean virtuales!