No es la primera vez que me siento así.
Esto se ha vuelto una enseñanza de vida.
Esa vida que me escupe en la cara que mis planes no necesariamente serán mi destino.
Puedo soñar, organizar, planear todo en detalle, pero eso no tiene porque suceder, si la vida decide que mi destino será otro.
Hace tiempo descubrí (a la mala), que no tengo control sobre nada a largo plazo.
Pero que si lo tengo a corto.
Que puedo decidir sonreír a las desgracias.
Que puedo ser agradecida con lo que sea que me toque vivir.
Que puedo aprender de cada experiencia.
Y que en definitiva, cada vivencia me hace más fuerte.
Que la naturaleza siempre estará presente para devolverme la fe.
Que los colores, la luz, los olores, el sabor a dulce siempre estarán allí, para mostrarme...
Que sea lo que sea, el tiempo de vida que tenga, siempre puede mejorar, cambiar, restaurarse.
Cámara Nikon Coolpix P500.
Fotografías propias editadas en PS
Publicado desde mi blog con SteemPress : https://mariana4ve.000webhostapp.com/2019/04/vida-reflexion-y-fotografias