representan el desenlace final de este mundial.
Aunque parezca mentira, a la fecha ya se han disputado sesenta de los sesenticuatro encuentros correspondientes a esta cita mundialista, y de treinta y dos selecciones que comenzaron la competición ya solo son cuatro las que continúan en contienda. El campeón del certamen será europeo y se encuentra entre Bélgica, Francia, Inglaterra y Croacia.
BÉLGICA.
El equipo sin rodaje y poca madurez que quedó eliminado el mundial pasado en cuartos de final de la mano de Argentina representa el grueso de la plantilla que hoy se encuentra en Rusia. Consolidados en sus clubes respectivos y con mucha más experiencia, este grupo de jugadores parece contar con todo lo necesario para obtener el primer título mundialista en la historia de su país. Muestra de ello su ''graduación'' el día de ayer en contra de un rival de kilos como lo es Brasil, encuentro en el que lograron eliminar a Neymar y compañía.
Y es que a la mayoría de los equipos que cuentan con tantas individualidades de renombre se les hace bastante cuesta arriba hallar una sinergia mediante la que se direccionen los esfuerzos singulares hacia el trabajo en pro de los objetivos del conjunto (ello tanto a nivel de clubes, por ejemplo, el Madrid de la 2009-2010, como de seleccionado, tal como es el caso actual de Argentina). La historia futbolística ha dejado más que demostrado que no solo basta con estrellas, sino que también es necesario un compromiso y funcionamiento colectivo, y todo parece indicar que Bélgica lo ha encontrado.
Garantía en el fondo, tanto en la arquería, como en última línea, zaga ésta comandada por el experimentado Vincent Kompany, una contención liderada por Axel Witsel y un Fellaini algo más suelto, transiciones rapidísimas a cargo de De Bruyne y Eden Hazard, buen juego aéreo (1.85m de media) y un último toque letal de la mano de Lukaku es, quizá, la manera más simple de resumir las características del juego de un seleccionado belga que a lo largo de la cita mundialista ha dejado demostrado que no le pesa desarrollar distintas facetas en los partidos. Ya sea que le toque asumir el protagonismo en contra de un equipo que, sobre el papel, llegue en inferioridad, o bien ante un conjunto de igual o mayor nivel en donde la exigencia sea mayor, este grupo cuenta con la capacidad de adaptarse a esos y otros escenarios. Por los momentos solo queda esperar a ver si todo lo anterior le basta para sortear a su próximo rival, Francia, selección que no se lo pondrá para nada fácil.
