A veces reímos y fingimos nuestra alegría. Lloramos y decimos que es de alegría. Mentimos al decir que estamos bien . Nuestros corazón anhela libertad, como las hojas que caen con el viento buscando a donde llegar. En medio de la desesperación, pues déjame decirte que DIOS está en esos momentos. Dios te bendiga.