Dibujo del autor
Con respecto a la letra del himno nacional de Venezuela, conocido como el “Gloria al bravo pueblo”, hay una serie de cosas que no logro entender. Aunque no soy el único que opino lo mismo, hay frases allí que no tienen sentido claro y convincente. Por ahí leí una vez una especie de interpretación del himno, pero me imagino que el que se dedicó a esa tarea vio salir humo de su testa de tanto pensar.
Veamos el primer verso: “Gloria al bravo pueblo que el yugo lanzó, la ley respetando, la virtud y honor”. A mi parecer, al primero que uno debe darle gloria en este mundo es a Dios; luego, los que decidieron lanzar aquel yugo, para nada que respetaron las leyes españolas que dominaban estas tierras en aquellos años. Lo otro es: ¿respetando la virtud y el honor de quiénes?
Luego, cuando se dice: “Abajo cadenas, gritaba el Señor”. Mi pregunta es: ¿Cuál señor será ese? ¿Se trata de Dios? ¿Se trata de Simón Bolívar? ¿Será un señor cualquiera? No creo que sea el Señor de los Anillos.
Lo siguiente es más enredado: “A este santo nombre tembló de pavor el vil egoísmo que otra vez triunfó”. Me gustaría saber quién fue el triunfador, ¿el egoísta o el perteneciente al santo nombre? No puede ser que el egoísta sea el triunfador.
El verso siguiente es más comprensible, salvo que por allí aparece un término raro: “Empíreo”, que la gente común no tiene idea qué significa.
El último verso está igualmente bien claro, pero que ni siquiera en aquellos tiempos fue posible eso de “la América toda existe en nación”, y hoy en día mucho menos. Y la última frase lo que da es un toque de reconcomio: “Y si el despotismo levanta la voz, seguid el ejemplo que Caracas dio”, porque, lamentablemente, el despotismo (tiranía) nos levanta la voz todos los días, nos humillan, se burlan de todo el mundo, pero la Caracas de hoy no es la misma de los días de la independencia. El pueblo de a pie puede que proteste, pero las ametralladoras apuntan es desde el otro lado.