No. No necesito el afecto de una persona para poder estar bien, no necesito ni de besos, palabras cursis y caricias para poder tener mi ánimo arriba. Y sí, lo admito, es lindo cuando tienes a alguien que te hace sentir como en el cielo ¿Pero de qué sirve eso si en algún momento puede hacer que te caigas de las nubes y te estrelles contra el suelo? Por eso pienso que mi vida no debe depender de encontrar a mi otra mitad, y que debo enfocarme en cosas de mi vida que son más importantes, que por cierto, estando en una relación, no les prestaba atención. Aun soy muy joven, tengo una vida por delante, y cuando menos lo espere y lo busque, llegará ese complemento a mi vida que me hará feliz y que estará conmigo para toda la vida.
Fue entonces cuando entendí… No necesito de alguien para ser feliz.