La niebla se cernía sobre la ciudad.
Que la lealtad mantenía encadenados.
Te espero en la linterna.
Estos labios dijeron: "¡Basta!".
La niebla se cernía sobre la ciudad.
Que la lealtad mantenía encadenados.
Te espero en la linterna.
Estos labios dijeron: "¡Basta!".