Quiero besar tus ojos picaros de una sonrisa,
tocar tu cabello al notar que el aire lo levante,
oler tu cuello y decirte que anhelo un perfume con tú aroma,
pasar mis dedos suavemente por tu cuerpo y sentir la cicatriz que traes.
Quiero acariciar todos los lunares que te note,
cantarte al oído una canción francesa,
darte pequeños besos en en el cuerpo
y sentirme como una niña pequeña a tu lado, indefensa pero segura.
Quiero agarrar tu mano, besarla y decirte que me encantan tus dedos,
que me encantan tus estrías, los gritos que haces cuando te asustas
y las ligeras arrugas que traes en la frente,
que me enamora ese tipo de cosas de ti que usualmente nadie nota.
Quiero ser ese cigarro que fumas con cara de enojo,
que me fumes hasta que no haya nada de mí allí dentro.
Morir en tu boca me haría dejar el agnosticismo
porque te prometo, amor mío, que esto se sentiría como el paraíso.