En un laberinto del que no hay retorno.
Arroz crujiente.
¿Por qué no me das una bestia?
Los timbales soplan y se inclinan con un gemido.
En un laberinto del que no hay retorno.
Arroz crujiente.
¿Por qué no me das una bestia?
Los timbales soplan y se inclinan con un gemido.