Imagenes tomada con autodisparador, desde mi celular
En cualquier cosa que hagamos, debemos observarnos a nosotros mismos. Con esto, no me refiero en ningún momento a juicios ni señalarnos por lo que hagamos, sino única y exclusivamente a observarnos. Atendernos con plenitud, y de ese modo, hacernos conscientes de nuestra acción.
La lectura de libros no origina nada para los fines que tienen las prácticas espirituales o sadhana. Sí los días pasan y leemos mucha teoría pero no nos observamos (no ponemos en práctica lo que leemos en la teoría), entonces crecemos intelectualmente pero no en sabiduría. Saber sobre la práctica es practicar para saber.
El sabio lo descubre por sí mismo, a través de la experiencia directa.
Con respecto a las imagenes que comparto, solo podría decir como reflexión general, utilizable en cualquier ámbito de la vida:
No es relevante el hacer cosas impresionantes, como llevar las piernas detrás de la cabeza. Es relevante lo que se ha ido aprendiendo hasta que las piernas llegaron allí.
-Conocerse a sí mismo.
-Esfuerzo correcto.
-Disciplina.
-Auto-observación.
-Atención plena en la respiración.
-Aceptación de capacidades y limitaciones.
-Concentración
-Paciencia
-Sobretodo paciencia.
Esta es una hermosísima práctica, que te invito a conocer. No es hermosísima por las cosas increíbles que se aprenden a hacer con el cuerpo, sino por las cosas maravillosas que encuentras posible de hacer con la mente.
Muchas gracias por leerme.
Que puedan todos los seres encontrar la felicidad
Soy Julio César Arvelo. Si te ha gustado este post y deseas continuar leyéndome, bienvenido/a.
Mis redes sociales:
en esta página: Witness