Gracias a todos los que participaron en el reto "Si no fuera porque te quiero tanto!" dedicado a nuestra estimada
Ha sido maravilloso leerlos! Me he reído, he llorado, pero sobre todo, me ha encantado ver el cariño y la generosidad que han demostrado todos los participantes al contarnos sus anécdotas y al entregarle a , sin falta, las ganancias de sus posts.
Tal como lo estipuló , la comunidad Reveur escogerá por voto popular el ganador del reto de entre las 10 mejores entradas, y dicho ganador recibirá un premio de 10 sbd otorgado a título personal por Nathan.
La verdad hubo 13 entradas, así que no voy a escoger 10 sólamente, sino que las voy a poner todas acá para que ustedes voten al ganador.
Por favor dejen un comentario con el nombre del usuario para quien va su voto. Cuando este post expire, contaré los votos y anunciaré el ganador.
Terminado este procedimiento, quiero aprovechar la oportunidad de compartir con ustedes la anécdota que me vino a la mente cuando pensaba de qué manera agasajar a María Fernanda por el nacimiento de su bebé, y que finalmente inspiró la frase célebre de este reto.
OJO, que yo no estoy participando para ganar el premio, así que no voten por mí, pero sí déjenme saber sus impresiones sobre mi anécdota en el comentario donde votan por su autor favorito.
Aquí va...
Bueno, hacía el año 2008, y mi esposo, nuestros 2 hijos (Daniel de 6 años y Andrés de 2 años) y yo acabábamos de emigrar a Canadá. Yo estaba embarazadísima de nuestro 3er hijo y poco después de asentarnos en nuestro nuevo país di a luz.
Como cosas del primer mundo, al dar a luz me ofrecen ser parte de un programa del gobierno de la provincia que consiste en que una trabajadora social te visite con regularidad para darte asesoramiento sobre la crianza de tu bebé, etc...
Yo dije, bueno no es que sea madre primeriza, pero primer mundo es primer mundo así que yo voy a entrar en este programa a ver qué aprendo...
En efecto, me dan de alta en el hospital y a la semana me llaman del programa y me asignan a una trabajadora social de habla hispana (qué considerados!)
Llega la primera visita y yo me esmero en arreglar y limpiar mi casa, los niños bañados y vestiditos, y recibo a la trabajadora social. Los niños jugaban en el 2do piso y yo abajo en la sala sentada con la señora.
Me habla del programa, de que toda la información que compartamos es confidencial... excepto si ella detecta evidencias de abuso o negligencia infantil en cuyo caso está obligada por ley a reportarlo a las autoridades (uff... la casa limpia, los niños arregladitos... menos mal!)
Aquí voy a hacer un hiato para darles una pieza de información importante: en esa época, Daniel (mi hijo mayor - 6 años) era súper aficionado a disfrazarse, pasaba todo el día de disfraz en disfraz y metido en su imaginación...
Bueeeenooo.... de regreso al cuento. Estoy yo conversando con la trabajadora social y ha bajado Daniel, completamente desnudo, con un interior en la cabeza... el interior lo tenía puesto de manera que el hueco de una pierna le dejaba uno de sus ojos al descubierto, y el otro ojo le quedaba tapado con la tela.
Y me pregunta: Quién soy?
Y yo (trantando de controlar el pánico y la risa): Eres el vengador intergaláctico de la galaxia de Andrómeda!
Y él: Sí, sí, eso me gusta, ése es quien soy! - y se regresa corriendo al segundo piso...
Acto seguido, entre la calma que viene después de la tormenta, me giro y le doy la cara a la trabajadora social y le digo: "jaja, Daniel disfruta mucho disfrazarse en estos días..., uh..., en qué andábamos?" ... y por dentro:
Trágame Tierra!!!, Daniel si no fuera porque te quiero taaaaaaaannnntoooo!
Bueno... no me reportaron a las autoridades, y aprendí mucho del programa, pero cada vez que recuerdo esta anécdota no sé si reírme, dar gracias al cielo o esmechar a Daniel jejejeje...
María Fernanda, ya tienes a tu bebé en brazos y seguro que ahorita andas llenándote la cabeza con preocupaciones sobre si vas a ser una buena mamá, etc...
Recientemente leí una novela, y me quedó una frase del protagonista. El decía que los bebés sólo necesitaban de amor, comida y un lugar suave dónde aterrizar al llegar al mundo.
Mi consejo para ti es que trates de ver la vida desde la perspectiva de sus ojos, pues sólo así podrás maravillarte con sus aventuras, con sus aprendizajes y con sus éxitos. También así reaccionarás de manera coherente con el tamaño de sus crisis... Te vas a divertir, ya lo verás.
Imágen de Gracias tomada de Pixabay. El resto son imágenes propias.