Amanecimos con ganas de hacer una pizza casera y disfrutarla en familia. Yo compré los ingredientes y mi mamá se encargaba de realizar la masa.
"La masa ya está lista"... Indica mi mamá, ya yo tenía los ingredientes picados y la salsa preparada para armar las suculentas pizzas.
Dramáticamente sale mi padrastro quien iba a precalentar el horno y dice: "se nos terminó el gas, la cocina no prende"... Se podrán imaginar que cada uno dijo su respectiva palabra de desahogo ante aquella noticia. Pasados unos minutos de lamentos, decidimos que nada estaba perdido, que si no había gas, las haríamos a leña.
Así fue como improvisamos unas "bandejas" y montamos nuestras pizzas en el fogón. Unas vegetarianas especiales para @Jeanfreddy y otras charcuteras para los más "gorditos".
No quedaron estéticamente bonitas, pero sí deliciosas, todos las disfrutamos y compartimos porque hasta nos sobró.
Lo que realmente me gustó de esta tarde tan particular, es ese sentimiento de no dejarse caer por los pequeños obstáculos, no quedarnos dos horas quejándonos de las situaciones del pais. Muchas veces tenemos opciones frente a nosotros y por estar de pesimistas no las vemos.
Así que si se te acaba el gas o se va la luz, prende el fogón y ponte creativo... Quejate menos, cambia la actitud.
Todas las fotografías son de mi autoría, realizadas con un equipo Alcatel A30.