Ver esas mujeres desfilar por la pasarela alborotaron mis hormonas que apenas comenzaban a hacer de las suyas en mi pequeño cuerpo de 13 años. Mamá estaba muy emocionada. Junto a mi hermana de 12 años, estábamos los tres sentados frente a aquel moderno televisor Toshiba de fondo negro y un plástico blanco que lo recubría. Cuando Gonzalo López Silvero anunció que miss Canadá era la primera finalista, mamá pegó un grito de emoción porque la imponente Irene Sáez se convertía en la segunda miss Venezuela en los últimos tres años para entonces. Corría el año 1981.
Y ahora resulta que el artífice de todas esas emociones se va. Renuncia. Sin previo aviso y de un solo golpe Osmel Sousa escribió en su cuenta en twitter hace pocos días que se retiraba de la organización donde estuvo casi 40 años. Deja 07 miss universos e inclusive implantó un record Guinnes cuando en 2009 Dayana Mendoza le entregó la corona a su compatriota Estefanía Fernández la cual había ganado en 2008, una vaina que los gringos califican como “back to back” o sea para nosotros un “batacazo”.
Y ahora Osmel? Nos dejaste en el momento que más te necesitábamos. Sabemos que con esta situación no podrías hacer aquellos impresionantes certámenes de belleza de otrora pero hubieses negociado con tu jefe, el multimillonario Gustavo Cisneros e inclusive con el actual presidente de los Estados Unidos y ex propietario del miss Universo, Donald Trump y estoy seguro que de algún coco hubiese salido agua.
Sé que alguna feminista me va a criticar por mi oda a la “belleza” del 90-60-90 y la entenderé pero es que a este país le hace falta reír, distraerse, despejar la mente, ilusionarse e inclusive soñar. Pasamos todo el día hablando de la misma vaina. De lo difícil que esta la situación. Medio cartón de huevos cuesta un salario mínimo. Una batería para un vehículo cuesta 24 salarios mínimos y ni hablar de un kilo de carne o un pollo completo porque comenzamos a llorar.
A los venezolanos nos conocían en el mundo por las telenovelas, la producción petrolera y las reinas de belleza. Ante la situación económica y el cierre de RCTV ya no hay producciones televisivas de envergaduras para exportar. La OPEP reveló a mediados de noviembre del 2017 que Venezuela produjo menos de 2 millones de barriles de petróleo. Una cifra histórica que no se veía desde hacía 30 años. Solo nos queda el miss Venezuela. Y el Zar de la Belleza se nos fue.
Cuando volveremos a revivir aquellas emociones de 1981 cuando Irene Sáez y Pilín León ganaron el miss Universo y el miss Mundo respectivamente. Hazaña que repitieron en 1995 la polémica Alicia Machado y Jaqueline Aguilera.
Cual director técnico de selección de fútbol ahora el cubano-venezolano es cotizado por varios países de la región que ante las crisis económicas, políticas y sociales no les vendría mal un “hacedor de ilusiones”, un mago del espectáculo, un artífice de la unidad nacionalista en torno a una chica preparada, formada, trabajada para destacar entre el montón.
Al fin y al cabo el “pan y circo” que impusieron los romanos aún sigue dando resultado. El drama de Venezuela es que el pan se acaba y los payasos en vez de dar risas dan ganas de llorar.