Pecados vegetarianos
Este es un término usado por el escritor cristiano George R. Knight que me llamó mucho la atención. Se refiere a aquellos seguidores de Cristo que se sienten jueces de los demás. Se abrogan ese derecho por cuanto ocupan cargos importantes en sus respectivas iglesias. Ven el pecado de los otros como muy grave. Pero creen que el de ellos es un pecado más benigno. Este no es un concepto inventado por el escritor. Es algo claramente tipificado por Dios en las SAGRADAS ESCRITURAS a través del apóstol Pablo, que cuando escribe a las Iglesias en el pasado, obviamente es para las iglesias cristianas en el presente. Y a pesar de lo duro, el objetivo es ayudar a corregir desviaciones en el cristiano y ayudar, a quien quiera ser ayudado, a cambiar caracteres que ponen el peligro su propia Salvación.
Pablo denuncia. “Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo. ¿Y piensas esto, oh hombre, tú que juzgas a los que tal hacen, y haces lo mismo, que tú escaparás del juicio de Dios? Rom. 2:1,3. ¡Tremendo!. “Esos ególatras, son también pecadores. Indudablemente son excelentes miembros de iglesia. No sacan a la luz sus trapos sucios. Sus pecados son vegetarianos. En comparación con la gente verdaderamente abominable se consideran buenos ante sus propios ojos” George R. Knight.
Si, se consideran mejores que otros. Tenemos la tendencia a criticar a los demás pero nunca a criticarnos a nosotros mismos. Seguro, que podemos engañar a otros y a nosotros también, pero a Dios no le podemos engañar por cuanto ÉL todo sabe. De entrada, va dirigido a los judíos que se creían privilegiados por ser descendientes directos de Abraham. Igual sucede con muchos cristianos quienes escudados en ser hijos, nietos y bisnietos de personas cristianas líderes de iglesia, también se creen herederos de la Salvación. ¡ERROR! “No hay nada que ofenda mas a Dios, o que sea tan peligroso para el alma humana, como el orgullo y la suficiencia propia. De todos los pecados es el más desesperado, el más incurable” Libro. Palabras de Vida del Gran Maestro. Helen White.
El caso de Pedro es emblemático. Cualquiera pudiera concluir que fue un desliz negar a su Maestro, pero no fue así. EL venía lentamente anidando en su corazón la suficiencia propia. El orgullo de querer ser más que los demás. Recuerden el evento cuando caminó sobre las aguas y al mirar hacia atrás, para ver si sus compañeros lo estaban viendo se hundió. Ese carácter lo preparó para negar a su Maestro antes de la crucifixión. Y si le sucedió a Pedro, que anduvo muy cerca de Jesús. ¿Qué quedará para nosotros?. Muchos líderes de iglesia, para ganarse el favor de sus miembros les aseguran que ya son salvos. Pero es interesante meditar en esta reflexión que hace su autor “Nunca debe enseñarse a los que aceptan al Salvador, aunque sean sinceros en su conversión, a decir o sentir que están salvados. Eso es engañoso. Debe enseñarse a todos a acariciar la esperanza y la fe, pero aun cuando nos entregamos a Cristo y sabemos que él nos acepta, no estamos fuera del alcance de la tentación” Libro. Reavivamientos Modernos ¿Cómo les parece?