ªEn el caso de legumbre o arroz, una vez cambiado el alimento de cazuela, colocar dentro una hoja de lechuga y dejar cocer, lentamente, con la cazuela tapada unos minutos más (añadiendo un poco más de líquido a la cocción).
ªCuándo nos demos cuenta que la comida empieza a pegarse y que podría coger sabor a quemado, añadir un poco de liquido y colocar el recipiente sobre un trapo grueso y mojado en agua fría, colocando otro trapo mojado tapando la cazuela. Mover la cazuela en forma de vaivén e ir cambiando el trapo de la base cada vez que se caliente por otro también mojado y frío. Si aún faltaran unos minutos para que la comida estuviera hecha del todo sólo hemos de mantener el recipiente cubierto con el trapo durante el tiempo que haga falta (sin sacar el paño de debajo de la base de la cazuela). De todos los trucos para quitar el sabor a quemado de la comida quizá este suela ser el más eficaz.
ªSi se nos ha quemado el arroz sumergir una cebolla cortada por la mitad, cubriéndola con más arroz. Tapar la cazuela y dejarla en reposo hasta que el sabor a quemado haya desaparecido. Puede sustituirse la cebolla por patata (papa) cruda también sumergida, o por una rebanada de pan blanco colocada sobre la comida. El sabor a quemado pasará a la cebolla, a la patata o al pan.
ªSi no podemos quitar el sabor a quemado de la comida podemos probar a añadir un poco de bicarbonato.