Tan preocupados en no perder tiempo
que no nos damos cuenta que tampoco lo ganamos.
Tiempo de parar y reflexionar.
Tiempo de trabajar y lograr.
Tiempo de sanar.
Tiempo de desear.
Veni, tomate un tiempo con forma de mate compartido.
Tal vez sea el principio del camino
para salir del laberinto que nos construimos
Ana Previgliano