A raíz de la enfermedad de mi padre quien tiene 81 años, conocida como cáncer de piel del tipo melanoma detectada hace un poco más de tres años, y el estar viviendo el día a día con él, el asunto de la dieta alimenticia es todo un tema. Y es que: “no comas ésto y no comas aquello”, se ha vuelto un caos para nosotros, sus hijos, que estamos involucrados en esta implícita batalla.
Cabe señalar, que estamos en Venezuela, y la situación actual del país (escasez de alimentos) limita tanto cualquier dieta, ya que a veces no sabemos qué ni dónde comprar los ingredientes para la comida. Por otro lado, su cara de aburrimiento al momento de comer y su ya desmejorado apetito, nos preocupan y conllevan a tratar de mejorar su calidad de vida. Y es que lo entendemos al ponemos en su lugar: “siempre lo mismo?” Ojo, nos esmeramos por prepararle lo mejor y más variado posible cada plato…. Estas razones, principalmente, me motivaron a escribir este post.
Puedo dar testimonio de que mi padre siempre ha sido cuidadoso con la comida. Nada de excesos en grasa ni azúcar, muchos vegetales frescos, frutas por demás y raciones moderadas (le gusta lucir bien, es delgado y atlético). Lo que para muchos sería un calvario, para él es un menú del Edén. Entonces, a lo que voy: en el caso de mi papá, por qué más dieta????
La mayoría de Uds. pensarán ” los médicos son los que saben”... Si, no lo niego, pero mi punto es acerca de lo del estricto cumplimiento. Soy de la opinión de que puede haber cierta flexibilidad al respecto. Creo, por ejemplo, que tomarse un cafecito con un poquitico de leche alguna que otra mañana, o tomarse un vaso de jugo de naranja una vez a la semana en el almuerzo, no va a traer mayores repercusiones a su enfermedad. Para mi ya es bastante con lo que padece, más los tratamientos y restricciones inherentes: la tomadera de pastillas (que es otro tema actualmente en el país), uso de protector solar de por vida, quimioterapia, entre otros, como para que no se pueda dar un gusto de vez en cuando, matar un “antojito” como dice él. Estoy convencida de que SI puede hacerlo, sin abusos, y, como les comenté, ocasionalmente.
Puedo agregrar, para finalizar, que noto un cambio positivo de actitud en él cuando nos mostramos tolerantes y ve que lo estamos consintiendo, cosa que le contenta y le aleja el desánimo y en consecuencia aumenta sus defensas, excelente en casos de cáncer y en general de todas las enfermedades ….Ustedes qué opinan ?