La cima del jardín queda en el cerro del hotel Maracay... Y les cuento por qué.
Esta pequeña ciudad al norte de Venezuela se llama Maracay y es la "Ciudad Jardín" del país... Una ciudad con un clima cálido pero gran cantidad de árboles por todos lados... A esto se debe su nombre.
En ella hay un cerro utilizado para realizar actividades de esparcimiento de diferentes índoles... Ese es el cerro del hotel Maracay.
Los fines de semana un lugar muy concurrido, sobre todo en las primeras horas de la mañana... Niños, jóvenes, adultos, abuelitos y hasta perritos es normal ver cada día.
Al comienzo la subida está pavimentada y todo parece relativamente fácil pero luego el terreno se hace rústico, tierra arcillosa y arena blamca se mezclan en diferentes partes del camino con muchas piedras de diferentes tamaños, incluso haciendo peligroso el camino en algunos tramos.
La primera parada es "la matica", todo el que sube llega al menos hasta ahí, las pocas veces que había subido antes y mis condiciones físicas no eran nada buenas siempre llegué hasta ahí y realmente me parece la parte más difícil de todo el recorrido hasta la cima.
La última vez me decidí a llegar más allá, la segunda parada es "la pared", simplemente es una parte del camino lo suficientemente plana para descansar... Al llegar extrañamente me sentía menos cansada y decidí continuar.
Cada vez más arriba la arena era más blanca, el aire era más puro y la gente más amable... Cada persona que pasaba a mi lado daba los buenos días y me animaba a seguir, todose decían "falta poco" o "vamos que si se puede"... Realmente ea motivante.
Luego de 1 hora y 40 minutos llegué a la tercera y anhelada parada, "el container"... Debo confesar que lo imaginaba diferente, el lugar como tal... Pero el premio de llegar allá no me decepcionó para nada.
Vi desde lo más alto mi hermosa ciudad... Ese caos que visto desde tan alto no se siente, no se palpa, no me hace colapsar... Se veía en plenitud cada uno de sus lugares y es simplemente hermosa.
La experiencia fue agotadora, quizás para mi no para repetir con tanta frecuencia pero lo volvería a hacer... Debo confesar que ese ejercicio tan forzado que me deja sin respiración y un agotamiento que soy incapaz de moverme no es de mi total agrado.
Sin embargo no queda duda de que es una experiencia única y diferente... Una de esas experiencias que te llena.
Me siento orgullosa de haber dado mi máximo esfuerzo y poder decir que llegué a la cima del jardín..!