Para nadie es un secreto que Venezuela está atravesando uno de los peores momentos de la historia, donde el trabajar no te garantiza nada ya que aunque te mates trabajando el dinero no alcanza para cosas básicas como lo son la comida y productos de higiene personal. Salir a un super mercado entristece a más de uno por los altos precios.
Muchos dicen ya no vale la pena trabajar! No te alcanza ni para comprar un kilogramo de carne, pues yo no pienso así. No niego que es triste y muy desgastante el ver que el dinero es como agua entre las manos y que no puedes ni comprar comida. Pero esto no me impide seguir trabajando y querer un futuro mejor.
Yo trabajo en el área de la repostería y no voy a mentir es un trabajo que muchos no aprecian y muchos dicen: Ella vende las tortas muy cara, debe tener mucho dinero! Nada más alejado de la realidad que esa afirmación, trabajar realizando tortas es un trabajo que para mí particularmente me llena el alma el ver las caras de las personas cuando entrego mi trabajo finalizado. Pero a la vez tan desgastante el prácticamente tener a diario que cambiar los precios debido a que la materia prima aumenta de precio día a día.
Si puede que casi no le gane nada pero la verdad es que es algo que disfruto hacer y mientras haces algo que amas no debería llamarse trabajo y me siento feliz que muchos apuesten por mí y por mi talento. Mientras pueda y me sea posible seguiré apostando por mi y por mi país. Y aunque día a día la situación es mas triste les regalo mis mejores tortas con la esperanza de que un día todo mejore.