Anoche fue Halloween y quise hacer un postre digno de esta celebración para mis hijas: Un cerebro de bizcocho y crema de queso con una cubierta de fondant.
Primero preparé la base con restos de bizcocho, con el queso de untar y el colorante alimenticio rojo. Al mezclarlo la masa que queda es bastante densa, pero tiene un sabor riquísimo.
Una vez está la base del cerebro hay que empezar a hacer la parte superior, la que dará aspecto de cerebro, hecho con tiras de fondant que iremos poniendo de manera irregular hasta cubrir toda la superficie, dejando algunos huecos para que se vea el color rojo de la base.
Como me sobró fondant y el plato quedaba un poco vacío, hice unos ojos que puse sobre una base, también de fondant con colorante que daba la sensación de ser restos de cerebro. Los ojos los pinté con colorante negro y no quedaron del todo mal. Lo último fue cubrirla con sirope de fresa a modo de sangre que le daba el toque final.
Era bastante contundente, pero el sabor era bastante bueno y, sobretodo, a mis hijas les encantó tener este cerebro de postre.... HAPPY HALLOWEEN!!!