Feliz tarde, amigos de Hive. Les extiendo un cordial saludo, acompañado de mis más sinceros deseos de que cada uno de ustedes y de sus familiares se encuentren bien. En esta ocasión, quiero compartir con ustedes una receta de una sopa que me encanta. A continuación, les explico el paso a paso que mis padres y yo llevamos a cabo para la elaboración de esta sopa. Espero que sea de su agrado ver esta publicación.
En casa nos gustan muchos las sopas. Particularmente, me encanta la de pata de res, sin embargo, en esta ocasión deseamos mezclarla con costilla y rabo de res. Por lo general, hacemos de panza y pata, pero siempre es un bueno variar en la cocina para ir degustando las diferentes combinaciones que se pueden realizar.
Para la elaboración de esta sopa, utilizamos los siguientes ingredientes:
- Un kg de costilla de res.
- Una pata de res.
- Un rabo de res.
- Un kg de auyama.
- Un kg 1/2 de yuca.
- Un Kg de ocumo.
- Un Kg de apio.
- 200g de cebollín.
- 100g de celery.
- 100g de cilantro.
- 100g de ají.
- Una cabeza mediana de ajo.
- Una cebolla grande.
- Sal al gusto.
Lo primero que hicimos fue lavar y afeitar la pata de res. Cada vez que compramos pata, también compramos una prestobarba y la afeitamos, me es muy desagradable ver en la sopa la pata con los pelos. Así que, después de tenerla limpiecita, mi papá terminó de cortarlas, ya que en la carnicería no lo hicieron completamente. Para realizar esto, tuvo que usar un martillo y un cuchillo debido a lo dura que es la pata.
Aquí en casa, nos gusta la sopa hecha en leña. Sin embargo, en vista de las diferentes afecciones respiratorias que han estado en su apogeo, nos hemos abstenido de hacerlo para cuidar nuestra salud, por lo tanto, en esta ocasión la hicimos en la cocina.
Después de tener los ingredientes limpiecitos, colocamos la pata de res en la olla de presión. La pata es muy dura, así que, amerita un buen tiempo para ablandarse. Sin embargo, nosotros no queríamos que quedara tan blandita, solo lo suficiente para que cuando le añadieramos la verdura se terminara de ablandar. Lo mismo hicimos con la costilla y el rabo de res.
Mientras que se ablandaba la pata, el rabo y la costilla de res, comenzamos a lavar la verdura y los aliños. De esta manera ganábamos tiempo. Posteriormente, picamos la verdura y esperamos a que nuestra proteína se ablandara lo suficientemente como para mezclarla con las verduras.
Luego que la pata, la costilla y el rabo de res pasaron por la olla de presión y obtuvieron la contextura que deseabamos, le añadimos la verdura. Claro, como mencioné anteriormente, no dejamos que la carne se ablandara mucho, solo un poco, porque iban a llevar más fuego cuando le añadieramos las verduras. La idea fue agilizar un poco la realización de esta sopa y tratar de que tanto la verdura como la carne quedarán bien cocidos pero enteros, es decir, que no se deshicieran.
Por la cantidad de ingredientes, tuvimos que utilizar dos ollas grandes. Se veía poquito al principio, pero todo junto era bastante.
Una vez que se ablandó la verdura y que la pata y la carne estaban en el punto que queríamos, sofreímos los aliños en un sartén con un poquito de aceite caliente. Le agregamos un poquito de comino y de sal.
Teniendo el sofrito de los aliños listo y la sopa hirviendo casi a punto de estar, le incorporamos los aliños y nos aseguramos de que hirviera un poquito más. En ese lapso de tiempo probamos para ver si estaba bien de sal. A medida que pasaba el tiempo nos aseguramos de que tuviera la cantidad apropiada de sal.
Finalmente, después de trabajar arduamente obtuvimos nuestra sopa. Pese a que deseábamos que la verdura no se deshiciera, en esta ocasión no tuvimos éxito, pues se deshizo y no hubo nada que hacer al respecto. El error fue que dejamos la pata de res muy poco tiempo en la olla de presión y en nuestro afán porque quedará blandita, tuvimos que dejarla más tiempo con la verdura, esto contribuyó a que las verduras se deshicieran.
A pesar de haber fallado un poco en nuestra elaboración de esta sopa, tuvimos el privilegio de tomarnos un caldo muy sabroso. Sin verduras enteras, pero con las vitaminas y los minerales que estas aportan.
Acompañamos nuestro nutritivo caldo con casabe y limón. Recuerdo haber comido mucho, al principio me llenaba y al ratito quería más, así que nos dimos un buen gusto en casa. Mi mamá le envió sopa a mi hermano y a mi hermana y quien llegó a la casa ese día también pudo probarla, dijeron que estaba sabrosa. Lo bueno de que fueran dos ollas es que alcanzó para compartir y para comer al día siguiente. Las sopas son más ricas el próximo día, así que tuvimos para acompañarla con arepas.
En la cocina no siempre tendremos los resultados deseados, pero todo es cuestión de práctica. Ya sabemos que para la próxima debemos dejar más tiempo la pata de res en la olla de presión. Cabe destacar, que es de suma importancia el tiempo que pasamos juntos en familia cocinando, aunque de pronto no tengamos para hacer un plato suculento, podemos estrechar nuestros lazos familiares con una comida más sencilla. Lo más importante es pasarla bien con nuestros seres queridos.
Amigos, de corazón espero que puedan sacarle provecho a la receta que les dejé en esta publicación.