Panadería y Pastelería
Calle de Matilde Sangüesa Castañosa, 27. Zaragoza, España
Durante el transcurso del día de hoy, mientras aprovechaba los pequeños intervalos de tiempo entre el trabajo y tareas rutinarias, me había dispuesto a organizar mis ideas para hablar de esta pequeña y encantadora panadería que conocí hace poco en la ciudad donde vivo.
Sin embargo me quedé realmente sorprendida cuando un comentario de , en mi ultima publicación, me recordaba que hoy se cumple un año desde aquel primer post que hice dentro del blog de #Hive.
¡Definitivamente el tiempo pasa volando cuando te diviertes! y aunque ha habido alguna temporada en que me ha costado mucho mantener un ritmo constante dentro del blog, creo que ha sido un año productivo y virtualmente interesante.
Aun me cuesta conseguir ese equilibrio entre lo que suelo ver como mi vida real y esta, la virtual. No me resulta fácil, me agoto más de lo usual y a veces la diferencia de horario es un problema cuando quiero compartir en las actividades que proponen algunos proyectos dentro de la plataforma.
Pero sigo intentando, porque siento que gracias a estas entradas he conseguido un escape de la locura de mundo en donde vivimos, una forma de distraerme e ir resguardando las anécdotas que tanto me atemoriza olvidar.
Sinceramente no me preparé para hacer una entrada especial de aniversario, sabía que llegaría el día, pero en mi mente los post se van generando según las experiencias que me entusiasma relatar y mi cabeza suele estar llena de comida, para qué negarlo.
Solo espero estar haciendo las cosas bien, como me enseñó y su grupo de formadores, tras la invitación que me hizo
para entrar en este mundo. De más está decir que espero que sea así por mucho tiempo.
Así que para ello mejor ir al grano de una vez y es que sin margen para festejar este logro lo mas reconfortante que se me ocurrió hacer fue pasarme por OHLALA y probar algunas de sus creaciones.
Recuerdo lo mucho que me sorprendí la primera vez que pase frente a este pequeño local, no fue hace mucho, durante el pasado noviembre si no recuerdo mal. Al ir con prisas hice lo que acostumbro, marcar la ubicación para volver con calma alguna vez y poder revisar antes de qué se trataba.
Durante el 2022 tuve la oportunidad de visitar un par de veces París y pude conocer mucho sobre su gastronomía y por supuesto, sobre los panes y famosos croissants. Me volví una fanática.
Así que al reconocer el aspecto de una boulangerie en la ciudad donde vivo sentí mucha curiosidad. Si realmente era una panadería francesa iba a ser una opción maravillosa. Pero no voy a negar que tenía mis dudas, es complicado conseguir algo con la misma calidad fuera de su lugar de origen y a veces no es porque no se pueda hacer, sino por el gusto del consumidor local.
Lo cierto es que OHLALA resultó ser todo un éxito, un gran descubrimiento.
Me enteré que el panadero y dueño del local es un francés con un largo recorrido, pero no he tenido la oportunidad de encontrármelo en las visitas que he hecho. Probablemente es porque voy en las horas de menos demanda por cuestión de comodidad.
Ya había comentado que me recordaba a las típicas boulangeries francesas y es que estoy segura de haber entrado en paría a alguna con la distribución y color muy, pero muy parecida.
Lo primero que se percibe, nada más abrir la puerta, es el olor a mantequilla, pero mantequilla de verdad. Eso dice mucho del lugar.
Tienen toda la bollería típica francesa y los panes elaborados en el obrador que está en la misma tienda y al que puede observarse a través de un vidrio. Además cuentan con otros elementos, como dulces y platos especiales, que van variando.
Yo tuve que hacer varias visitas para probar distintas cositas, porque aunque tuviese ganas de pedirlo todo, hay que tener en cuenta un par de cosas, estos productos son grandes y calóricos, ademas de deliciosos claro, pero sacian bastante.
La otra cosa es que el precio es un poco más elevado que en una panadería regular, por supuesto la calidad lo vale, pero si no se tiene cuidado, podría gastarse más dinero de lo normal en pan.
En el local disponen de una pequeña barra para consumir en el sitio y disponen también de café e infusiones. Me fije que utilizan Cafés el Criollo que es una marca local que está bastante bien a pesar de producirse a gran escala.
La atención siempre ha sido bastante correcta, las dependientas que me han atendido, siempre chicas, se muestras muy amables y bien entendidas del producto que ofrecen.
Yo siempre pido para llevar porque suelo estar con muchas prisas, cuando estoy en mi rutina habitual el tiempo me resulta escaso.
Algo que me gusta es que te permiten pagar cualquier importe con tarjeta, a pesar de que sea poco. En la actualidad debería ser así de fácil en todos sitios.
Lo que me gusta menos pero que entiendo y que además puedo asegurar que funciona igual en París es que cada la tarde hay muy pocos productos disponibles.
Estos lugares suelen estar rebosantes a primera hora de la mañana, las fotos de arriba son de medio día mas o menos, cuando aun hay mucha variedad de producto, pero si se deja para ultima hora comprar el pan o alguna cosa en particular dudo que lo consigas con seguridad.
Aunque no pongo en duda que llamando puedan reservar alguna cosa. No lo he intentado, la vez que fui a eso de las 6:00 pm a buscar una Quiche tuve la gran suerte que estaban saliendo del horno y me la lleve recién hecha.
Creo que dependiendo de l ahora van elaborando ciertos productos. Pero no he consultado el funcionamiento.
Creo que es elemental comenzar hablando de su croissant. El original, sin rellenos ni florituras. Un croissant de mantequilla.
Esta es por supuesto la prueba de fuego, a partir de aquí parten las demás elaboraciones de la bollería francesa y si el croissant es al menos correcto, se pueden esperar buenas cosas del resto de opciones.
Yo pienso sinceramente que es el mejor de Zaragoza. He probado algún otro bastante bueno en la ciudad, pero este fue el que me hizo pensar en alguno de los que probé en París y que no eran solo croissats regulares, sino que eran de los buenos.
Muy crujiente por fuera y esponjoso por dentro, con la humedad correcta y el sabor justo de mantequilla para que no resulte pesado. Cada vez que voy, así sea a comprar otra cosa me pido uno para el camino.
Luego está una oferta interesante de saladitos y minis. La versiones supuestamente pequeñas de los originales croissant, pan au chocolat y sus variantes. Pero puedo asegurar que son más grandes y completos que los minis que uno puede adquirir en las panaderías de cadena.
De estos me sorprendió mucho el mini croissant de cebolla, un saborazo a cebolla caramelizada muy interesante. Hay un pan también de este sabor pero la vez que lo probé no le hice foto, muy bueno también.
En cuando a los saladitos, todos muy buenos, me quedo con el de pisto que está como para comer uno tras otro sin parar, el relleno está muy bien elaborado y combina perfectamente con el hojaldre.
También hay una propuesta interesante de dulces, pocas veces me he encontrado con pasteles y repostería, pero parece haber siempre disponible merengues o suspiros enormes, no me atrevo a pedirlos porque siento que será mucho dulce para mí.
Yo he probado una especie de petit choux que no recuerdo si los ofrecen con ese nombre u otro, pero que demuestran un excelente manejo de la masa choux que no es nada fácil.
Los probé rellenos de crema pastelera y también de nata, sorprendentemente me gustó más el último aunque lo realmente bueno es la masa en sí. Crujiente pero bastante esponjosa. Ojalá un día que vaya los haya de chocolate porque serían top.
Pero sin duda lo más impresionante de todo, tanto en *OHLALA como en París y cualquier sitio que se haga bien, es el Croissant de almendra. Una maravilla.
El que preparan aquí es enorme, aunque también está en su versión mini. No está disponible siempre, pero creo que es porque se acaba muy rápido, me parece bastante lógico con lo bueno que está.
Yo lo he conseguido pasado medio día y se mantiene muy crocante por fuera y super jugoso por dentro. Pero muy jugoso. El sabor de las almendras no es tan potente como podría serlo pero yo lo prefiero así.
Ahora bien es una opción sumamente dulce, no llega a ser desagradable, no sé como hacen para que se sienta mas bien fresco al comerlo, pero sabes que es una bomba calórica. Pero de que lo hacen bien, lo hacen bien.
Aquí se puede conseguir también la Quiche, horneada en el mismo obrador y de distintos sabores. He probado solo la que jamón y bacon y me pareció que estaba bien. No era un sabor que me sorprendiera pero si que me hizo pensar en un plato de esos reconfortantes para cenar.
Finalmente la variedad de panes es increíbles. No los he probado todos, pero luego asegurar que el pan de queso, el pan de cebolla y el integral 100% son excelentes, se nota que están hecho de forma artesanal pues no se ponen duros rápidamente. Los panes resisten muy bien un par de días.
El queso que utilizan para la elaboración del pan de queso es potente y gustoso, siempre pienso que tengo que preguntarles cuál queso en particular utilizan y por las prisas lo olvido.
El que más compro es el integral, me gusta que respeten el concepto de hacerlo realmente integral y no con distintas proporciones de harinas refinadas y fortificadas.
Tiene muy buena miga, es suave y no solo de textura sino también de sabor, es muy agradable. En el local siempre preguntan si prefieres llevarte la barra entera o rebanada.
Ya que hoy no iba a tener tiempo de preparar un homenaje para celebrar mi primer aniversario en Hive, decidí prepararme unos bocaditos para picar mientras trabajaba.
Algo simple pero especial para mí, porque suele gustarme la mezcla de dulce y salado. Utilicé el pan integral para untarlo con “rulo de cabra” un queso de sabor que se hace fuerte para algunas personas, aunque fresco y con esa textura entablé combina muy bien con mermeladas, al menos yo lo creo así.
Conseguí una mermelada de uvas pequeñita porque no suelo comer mermeladas, pero para la ocasión me pareció buena idea. La combinación resultó muy rica y así me pasé un rato mientras terminaba de trabajar y recordaba las cosas que había vivido este año en Hive.
Pienso seguir probando cosas de la panadería OHLALA porque ha resultado un gran descubrimiento, al igual que seguiré por aquí contando estas experiencias gastronómicas y las viviencias que poco a poco van construyendo el díario de y que espero que para un próximo aniversario está aun más completo. 😊
¡Gracias por pasarte por aquí!
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Capturas de pantalla tomadas por mí desde mi mac.
Todas las fotografías de este post han sido tomadas por mí con mi Iphone 11 y me pertenecen.