
¡Hola, hola! Sigo aquí una vez más con ustedes en el #Reto12Votos en su semana 89. Esta vez nos propone escribir sobre la Resiliencia. Así que les traigo mi participación este día. Si deseas participar en esta iniciativa, te dejo el enlace aquí. Envío desde aquí un fuerte abrazo a
, quien inició este hermoso proyecto y a
quien hasta el día de hoy con esmero y determinación lo mantiene vigente.
¡Empecemos!

Cada vez que escucho la palabra resiliencia no puedo dejar de recordar una carrera en la que estuve a punto de tirar la toalla, porque el cansancio ya me sobrepasaba y, de pronto, se acercó a mí una chica en silla de ruedas y me dijo:
-¡No permitas que el cansancio te gane. Respira, baja el ritmo y sigue!
Ella me acompañó. Esperó que me calmara y siguió. Logré terminar mi carrera y desde ese día esa chica y yo nos volvimos muy buenas amigas. Esa chica se llama Lorena. Sentí curiosidad por saber la causa de su condición y con el tiempo, durante una conversación entre amigas, me contó que había sido en un accidente en el que murieron dos personas y ella estuvo a punto de morir también.
Me contó que, al principio, fueron momentos muy duros para su familia. No se sabía si sobreviviría y cómo tomaría la noticia de que ya no podría caminar y, sumado a eso, enterarse de la muerte de sus dos mejores amigos. Toda una tormenta de emociones por asimilar para ella, quien estuvo inconsciente por 3 días.
También me contó que al enterarse de lo sucedido, no podía dejar de sentir culpa por la muerte de sus amigos. Pensaba que ella también debía haber muerto ese día. Además, no soportaba tener que lidiar con las críticas de las personas, la lástima y el hecho de no caminar. Situación que trastocó su vida por completo.
Sin embargo, un día decidió que no debía seguir lamentándose y que tenía una nueva oportunidad para vivir, por lo tanto, debía agradecer y aceptar su nueva forma de vida. Poco a poco, la tristeza, la rabia y la culpa se fueron disipando. Visitaron médicos especialistas, estuvo en rehabilitación y recibió mucha ayuda de personas que la ayudaron a sanar sus heridas físicas y emocionales.
Después de un tiempo, llegó a ella la noticia de una carrera y de la posibilidad de participar. Entrenó, se esforzó y hasta el día de hoy ha participado en todas las carreras a las que puede ir. Incluso corrió en un maratón internacional ¡Imagínense ustedes!
Ha tenido muchos contratiempos por su condición, pero las ha superado con tanta entereza y seguridad que para mí es un ejemplo a seguir cuando se trata de afrontar situaciones adversas se trata. Su determinación la ha llevado tener muchos éxitos y a tener claro que la vida es sólo un momento y, por eso, tenemos que vivirla, disfrutarla y ayudar a otros a sobrellevar sus penas.
Ella dice que no todos tenemos la suerte de contar con personas que aporten valor en nuestras vidas, por esa razón cada vez que ve a alguien a punto de rendirse conversa con ellos y ayuda en lo que pueda.
¿Por qué la considero mi ejemplo de resiliencia? Porque estar con ella me demostró que siempre es posible superar cualquier circunstancia, si tomamos la decisión de hacerlo. ¿Tomará tiempo? Sí. ¿Será fácil? Tal vez, no sea tan sencillo, pero sí saldremos de ellos.
Desde entonces, sigo su consejo: respiro, bajo el ritmo y sigo... La vida se trata de eso: de subir, de bajar, de reír o llorar y de estar seguros de que podemos superar cualquier situación. EL tiempo pasa y nada es para siempre.
Hasta otra oportunidad, mis amores, se despide
Publicaciones apoyadas: