La predisposición al contacto parte de la premisa de la propuesta, de proponer lo que quiero experimentar.
Antes de continuar quiero abrir un paréntesis: esta es la razón por la que es preferible hablar de consenso y no de consentimiento, el consentir implica que una de las partes es un agente pasivo en la exploración, alguien que consiente la acción sobre si, y en muchos casos puede sentirse invalidado a dar una respuesta negativa ya que puede creer que al haber accedido no tiene el derecho de revocar su consentimiento, para cualquier persona esto puede parecer algo ridículo y alegar que si no hubiera querido hacer algo solo lo hubiera mencionado “y ya", “y listo", “y se acabó”. Lo que no está siendo tenido en cuenta en este caso es que la sociabilización en la infancia a veces limita nuestra capacidad de protegernos mediante límites, ya que estos con frecuencia son ineficazmente respetados, y uso el término “ineficaz" porque en general en el afán de educar tenemos la mala costumbre (hagámonos cargo) de pretender ser expertos en identificar las necesidades y obligaciones ajenas, más no nos detenemos en indagar que está sintiendo o pensando la persona que estamos acompañando, y así enseñamos a creer que nuestra percepción de la realidad que estamos viviendo no es correcta y debemos acoplarnos a la circunstancia; esto en escasos momentos de vida o muerte es crucial, pero debemos reconocer que a veces por nuestra propia comodidad y seguridad establecemos ciertas normas que son contraproducentes en la formación de la psiquis infantil, porque los límites se aprenden de niños, y cuando no respetamos los límites que ellos nos están pidiendo estamos perjudicando a futuro su auto cuidado. También recordarnos que a veces procesar la información en un momento específico en el que se activa el reflejo de situación de peligro, algunas personas se congelan y la sobre adaptación puede ser la manera de la persona de responder a la situación de estrés-trauma. Si, ultra complicado, por eso es importantísima la posibilidad de diálogo ya que en cambio el consenso posibilita la agencia de las partes en tanto el acuerdo establecido sea entusiasta en todo momento.
Todo Si habilita la posibilidad de un No, el No es una oportunidad de explorar nuevas posibilidades que habiliten otros Si, y a la inversa también, todo Si habilita un hasta donde, hasta cuando, hasta qué.
Yo puedo entrar de una forma segura al contacto si sé que la exploración de los límites es flexible y tengo la certeza de poder cambiar mi decisión en cualquier momento y la otra parte lo va a tener en consideración, al igual que si soy quien recibe un No, saber que esto no es además un determinante de mi valor personal, si de la situación que estamos vivenciando, que para la otra persona puede estar siendo demasiado intensa y necesita resguardo.
Estar presente en estas instancias tiene que ver con encontrar el balance que me permita velar por la necesidad de cuidado de las partes involucradas, maridar el deseo del encuentro de forma armónica, hay una sucesión básica en la evolución de las sensaciones que precisa el organismo para sentir placer, ~confianza, intimidad, entrega~ si alguna de las tres falla, muy difícilmente podamos gozar realmente de un encuentro sexual, y no pasará más allá de una descarga hormonal si sucede el orgasmo, una masturbación con otro cuerpo. Al no haber encuentro real perdemos la oportunidad de ser transformados por la interacción, el acto se vuelve mecánico y artificial perdiendo lo que le da su sabor característico, el sabor a complicidad, es lo que logra la suma de las sensaciones que nombramos anteriormente.
Evolucionamos el deseo de poseer y ser poseído, el de dar placer y ser complacidos, lo trascendemos a la fusión que nos transforma conservando nuestra identidad, no anulándonos, más bien sublimando la sensación de vacío y falsa seguridad individualista que no nos permite abrirnos al otro, que enriquece nuestras relaciones y nuestra percepción de lo que significa para nosotros este acuerdo implícito, tácito, de crecer, evolucionar en conjunto, acompañarnos. Aunque sea una sola noche, si el encuentro es verdadero nos transforma , nadie sale igual a como entró.
Si la piel es el límite, tomemos el límite como punto de encuentro, de hasta incluso, dos cosmovisiones que se encuentran en su totalidad, y es en la cadencia de esta danza, en esta flexibilidad que nos permite el asombro donde podemos bordear el reconocernos sujeto, donde ver al otro, como bien dicen, en tanto otro. Y así sin transgredir este límite, sin imponer, sin colonizar, sin deslegitimar la percepción de ser, respetar, honrar, reivindicar su expresión y compartirnos.
La fórmula de la complicidad:
Confianza, intimidad , entrega
Si llegaste hasta acá, agradezco mucho tu tiempo, y me gustaría conocer tu sentir al respecto 😊
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