Aplausos Testigo @La colmena
Imposible iniciar esta publicación sin enviar a
mis aplausos y alegría por ver salir de allí al primer Testigo Venezolano de la blockchain #Hive. Mis cariñosos saludos para @Ylich, su representante.
Gracias
por este invitado especial en el Encuentro de Talentos. Es una gran oportunidad para aprender directamente del propio protagonista cuál es
la misión de los Testigos. Espero emocionada escuchar sobre sus primeras experiencias en esta recién iniciada actividad, tan significativa para el funcionamiento de la Cadena de Bloques y para la comunidad hispana, ya que se convierte en el cuarto testigo de esta comunidad, dentro de #Hive.
Cada día y gracias a los Testigos aumentan los bloques de la Cadena. Hasta allí mi conocimiento del tema. Ser testigo incluye trabajo e inversión. Gracias a los cuatro testigos hispanos por asumir esta noble labor.
La música es vida
Mis reminiscencias musicales se van a algunas canciones infantiles como la muy conocida: "Los pollitos dicen pío, pío, pío...", "Yo tengo una muñeca vestida de azul" y otras por el estilo, que aún podemos encontrar entre las clásicas infantiles. Algunas de estas canciones resucitaron cuando críe a mis hijos, a quienes les encantaban las canciones de Dioni López, Popy, como "Hola don Pepito.", Y otras con la Tela de Araña y la de Las calaveras. Recuerdo que las cantaban a todo volumen, junto con su papá cuando íbamos de viaje a algún lado. ¿Y a ustedes, mis queridos lectores que canciones infantiles les vienen a la mente?
¿Recuerdan "Hey Jude"? Su resonancia, su vibración. Llega a mi memoria con las imágenes de los Beatles. Toda una época. Y los Rolling Stones todavía aun presentes en el mundo musical con sus exitosas canciones, entre las que destaca "Simpatía por el diablo"
¡Y las canciones románticas que me hicieron suspirar, junto con muchas otras mujeres extasiadas por voces, música y letras! "Yo soy aquel" de Rafael, "Me olvidé de vivir" de Julio Iglesias, "Un millón de amigos" de Roberto Carlo, me gustó tanto que aún a veces la tarareo; "Yo no soy ésa" de Mari Trini, José Luis Rodríguez, me encantó "El pavo real" por la alegría que proyecta esa canción.
Aunque no me destaco como bailarina, la música bailable es un factor importante en las reuniones, las adereza, y en este rango debo mencionar a La Billo´s Caracas Boys, cuyos discos coleccionaba y la Orquesta de Los Melódicos. Ambas sinónimo de fiesta y diversión. Bailé a su son en muchos carnavales y navidades.
Con hijos entré en otra onda musical, la del rock. Aún cuando soy medio sorda, musicalmente hablando, para que no me quejara, Dios me regaló marido e hijos músicos. Con los hijos, comencé a desarrollar mi oído musical, a saber "cuando suena bien o mal un instrumento".
Mis hijos asistieron al kínder musical y luego, de manera autodidacta y con diversas tutorías fueron desarrollando su estilo. Formaron una banda de rock, que mantuvieron durante casi diez años, haciendo conciertos en colegios, garajes, centros comerciales, restaurantes, locales con música en vivo. También compitieron en varios festivales en Guatire, Guarenas y Caracas.
Fueron muy pocos los ensayos y menos aún los conciertos que me perdí. Amé acompañarlos, primero porque eran menores, luego porque lo disfrutaba al máximo. La vida de adultos responsables de sobrevivir por cuenta propia, los obligó a decir adiós al grupo y retirarse de la música por un tiempo, pero ya individualmente, cada uno reinició su regreso a ella, por caminos diferentes.
Es todo por hoy, aunque mucho queda por decir. Gracias por este bello tema y ¡hasta la próxima!