Somos esa esencia en el cuerpo viviente, que se desprende y cambia según nuestros estados de ánimo.
Somos esa coraza, rígida y fría qué creamos para no dejar ver nuestro interior y evitar que nos lastimen.
Somos ese fuego ardiente qué desprende os cuando estemos alterados y permitimos qué algo nos desequilibre.
Podemos Ser Mucho, pero a veces No Somos nada.