Nunca olvides que tu voz, con todas sus imperfecciones, dudas y genialidades, es precisamente lo que la hace valiosa. Ninguna máquina puede medir el peso de una emoción bien transmitida.
Nunca olvides que tu voz, con todas sus imperfecciones, dudas y genialidades, es precisamente lo que la hace valiosa. Ninguna máquina puede medir el peso de una emoción bien transmitida.
RE: ¿¡Opaco o Traslúcido!?