La búsqueda de equilibrio emocional, paz espiritual y el desarrollo personal es nuestra constante como individuos, en ese anhelo por lograr una vida feliz. De allí que vivir en clave de agradecimiento, es la fórmula para vivir sana y armoniosamente.
El agradecimiento lo podemos entender como un estilo de vida, una cualidad o un hábito, pero sobre todo como una decisión que nos permite reconocer y valorar lo que cada recibimos, sea esto tangible o intangible, de manera tal que nuestra cotidianidad tengo ese equilibrio transformador que impacta nuestra ayer, el hoy y nuestro mañana, en palabras de San Juan Pablo II “recordad el pasado con gratitud, vivid el presente con entusiasmo y mirad hacia el futuro con confianza”.
Desde esta perspectiva, el agradecimiento se vuelve una onda expansiva que al impregnar nuestra cotidianidad va sumándose a los espacios donde hacemos vida, porque no se trata solamente de decir "gracias", implica valorar las oportunidades, los momentos y nuestras circunstancias, viviendo con más optimismos y apreciando nuestra vida.
Nos dice Regina Velásquez que:
El detalle, el “truco”, si podemos llamarlo así, está en hacer del agradecimiento una práctica consciente, incorporarlo de manera activa en cada aspecto de nuestras vidas; los invito a que lo hagamos tan indispensable y natural como el más sencillo de nuestros hábitos.
El agradecimiento es un antídoto contra una plaga muy destructiva llamada odio y el complemento perfecto de ese medicamento que no caduca: el perdón, de allí que sea necesario accionar, transformando nuestra voz interior, educándola de ese pesimismo extremo a una satisfacción objetiva, es decir, miramos el mundo desde una perspectiva diferente.
En definitiva, un estilo de vida que nos sana, nos hace felices y nos causa paz con nosotros mismos, es el agradecimiento, siendo un alimento que fortalece, un escudo que protege y una decisión que nos hace diferentes.
A lifestyle that heals us
The search for emotional balance, spiritual peace and personal development is our constant as individuals, in our yearning for a happy life. Therefore, living in the key of gratitude is the key to live a healthy and harmonious life.
We can understand gratitude as a lifestyle, a quality or a habit, but above all as a decision that allows us to recognize and value what we receive, whether tangible or intangible, so that our daily life has that transforming balance that impacts our yesterday, today and tomorrow, in the words of St. John Paul II "remember the past with gratitude, live the present with enthusiasm and look to the future with confidence ".
From this perspective, gratitude becomes an expansive wave that permeates our daily life, adding to the spaces where we live, because it is not only about saying "thank you", it implies valuing the opportunities, the moments and our circumstances, living with more optimism and appreciating our life.
Regina Velásquez tells us that:
The detail, the "trick", if we can call it that, is in making thankfulness a conscious practice, incorporating it actively in every aspect of our lives; I invite you to make it as indispensable and natural as the simplest of our habits.
Gratitude is an antidote against a very destructive plague called hate and the perfect complement of that medicine that does not expire: forgiveness, hence it is necessary to take action, transforming our inner voice, educating it from that extreme pessimism to an objective satisfaction, that is to say, we look at the world from a different perspective.
In short, a lifestyle that heals us, makes us happy and causes us peace with ourselves, is gratitude, being a food that strengthens, a shield that protects and a decision that makes us different.
CRÉDITOS
Banner elaborado en PSD con fotos propias y logo de IAFO
Logos redes sociales
Traductor Deepl