¿Eres una persona P.A.S.?
Esta sensibilidad a flor de piel la hizo foco de burlas y todos decían que reía y lloraba por cualquier cosa: podía llorar escuchando música, mirando una película, pero también porque alguien la tratase mal, haciendo una exposición o simplemente porque llovía y ella podía sentir la lluvia. Sus respuestas eran tan intensan que las personas en su entorno eran incapaces de entender cómo podía responder así ante estímulos tan simples y ligeros.
Igualmente, para su corta edad, Leticia era muy reflexiva, detallista, comprensiva y tenía los sentidos muy despiertos. Podía tener el paladar, el oído o el olfato muy agudo, tanto que podía sentirse mal en espacios ruidosos, con olores desagradables y visualmente oscuros o brillantes. Aunque era muy niña, tenía la mirada detenida, observadora y madura, que tienen los adultos.
Así creció Leticia, sintiéndose diferente, porque aquellas características que podían ser valoradas como cualidades, se convirtieron en defectos, ya que los demás argumentaban que Leticia no lograba controlar sus sentimientos y éstos eran desproporcionados para lo nimio que eran los estímulos. Estos constantes señalamientos, la aislaron del resto y Leticia muchas veces pensó que había un problema dentro de ella, porque aunque los otros la tildaban de loca, exagerada, delicada e intensa, jamás pensó en cuestionar aquellos adjetivos porque tal vez eran ciertos y a ella no le gustaba crear conflictos. Así de empática era Leticia
Leticia es una persona P.A.S. Así como Leticia, hay muchas personas en el mundo que son P.A.S. Se dice que de cada 100 personas, existen 2 personas que son P.A.S. (Personas Altamente Sensibles). Esto no es ninguna enfermedad, ni un síndrome, simplemente es un rasgo de tu personalidad, que indica que eres más reactivos que el común de las personas a estímulos externos. Las personas P. A. S. son personas que perciben con más intensidad la información que le ofrece el entorno y por consiguiente, se sienten más abrumadas o son más susceptible. De allí que estén más propensos a sufrir de dolores de cabeza, ansiedad, tristezas, estrés, depresión.
En nuestro mundo actual, la sensibilidad puede ser una característica infravalorada, ya que puede confundirse con debilidad y en nuestra sociedad se busca que las personas sean fuertes, enérgicas, resistentes. Estamos educados para reprimir nuestros sentimientos. Pero la sensibilidad no es sinónimo de debilidad o vulnerabilidad. Ser sensible es una cualidad que te permite percibir el mundo más de cerca, racionalizando menos nuestros sentimientos.
Muchos de nosotros conocemos personas, hombres y mujeres, que poseen una delicadeza y susceptibilidad superior al de las otras personas. Son más empáticos,reflexivos, solitarios, incluso son más creativos. No es raro que asumamos que son personas extrañas, locas y exageradas, simplemente porque no encajan en el prototipo de personas que las sociedades han hecho. Sin embargo, debemos tener presente que ese rasgo puede ser de incalculable valor para nuestra sociedad, ya que estamos hablando de personas con un rico mundo interior, pero también de personas comprensivas, capaces de entender la emocionalidad de los otros. En fin, ser P.A.S no es un castigo; ser P.A.S. es un don