No es la soledad física, es la soledad emocional
En este caso, debemos dejar claro que no estamos hablando de la soledad elegida, que decidimos conscientemente tener y que puede ser una oportunidad de transformación y crecimiento, sino más bien de un estado impuesto, no una elección personal, que puede provocar sentimientos de tristeza, impotencia, abandono e incluso desencadenar problemas psicológicos.
Hay que decir que la "soledad" se ha romantizado mucho en los últimos tiempos, y sin duda es fácil idealizarla cuando estamos rodeados de personas que nos quieren, a las que podemos visitar cuando queramos, cuando nuestro hogar es nuestro templo, no una prisión. Una persona que ha elegido la soledad en lugar de la compañía no huye de la gente, sino que prefiere las ventajas de no compartir con otros no solo un espacio, sino también el dinero, los gustos y las experiencias.
Es sorprendente cómo en mi país, Venezuela, la soledad no deseada se ha convertido en un verdadero problema. Con la migración de más de 9 millones de personas, en su mayoría jóvenes, hemos visto cómo los padres ancianos se han quedado solos en casas enormes. Del mismo modo, las parejas han tenido que distanciarse y aceptar la soledad impuesta como solución a la grave situación del país.
Ahora sabemos que una persona que se siente sola es una persona débil que puede tener un sistema inmunológico deprimido; también sabemos que es más fácil superar una enfermedad cuando uno se siente acompañado que cuando está solo, y que hay más posibilidades de recuperación cuando el paciente sabe que hay personas que lo apoyan. Sabemos que las personas mayores y los niños pueden experimentar sentimientos de soledad tan intensos que pueden tener pensamientos suicidas.
Esta es una excelente iniciativa de y me gustaría invitar a
y a
para que reflexiones sobre este tema. Si quieren leer la publicación de invitación, aquí les dejo el enlace
Imágenes gratuitas de Pixabay y texto traducido con Deepl
Gracias por vuestra lectura y comentario, amigo. Saludos
Versión en inglés
It's not physical loneliness, it's emotional loneliness.
In this case, we must make it clear that we are not talking about chosen loneliness, which we consciously decide to have and which can be an opportunity for transformation and growth, but rather an imposed state, not a personal choice, which can lead to feelings of sadness, helplessness, abandonment, and even trigger psychological problems.
It must be said that “loneliness” has been greatly romanticized in recent times, and it is certainly easy to idealize it when we are surrounded by people who love us, whom we can visit whenever we want, when our home is our temple, not a prison. A person who has chosen solitude over companionship is not running away from people, but rather prefers the advantages of not sharing with others not only a space, but also money, tastes, and experiences.
It is striking how in my country, Venezuela, unwanted loneliness has become a real problem. With the migration of more than 9 million people, mostly young people, we have seen how elderly parents have been left alone in huge houses. Similarly, couples have had to distance themselves and accept imposed loneliness as a solution to the serious situation in the country.
We now know that a person who feels lonely is a weak person who may have a depressed immune system; we also know that it is easier to get through an illness when you feel accompanied than when you are alone, and that there is a greater chance of recovery when the patient knows that there are people who support them. We know that the elderly and children can experience such intense feelings of loneliness that they may have suicidal thoughts.